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sábado, 3 de marzo de 2018

Fragonard, Jean-Honoré

               


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Este trabajo recopilatorio está dedicado al pintor francés Jean Honore Fragonard (1732-1806). Su actividad de produjo en el periodo rococó, fue uno de los artistas favoritos de la corte de Luis XV y Luis XVI por sus escenas amorosas de delicados colores, situadas a menudo en jardines. Al principio de su carrera desarrolló un estilo acorde con la temática religiosa e histórica. Sin embargo, después de 1765 siguió el estilo rococó, que entonces estaba de moda en Francia. Tuvo como discípula y colaboradora a la pintora Marguerite Gérard

Las obras de esta última época, que son las más conocidas, reflejan la alegría, frivolidad y voluptuosidad del periodo. Se caracterizan por la fluidez de líneas, las vaporosas flores en medio de un suave follaje y las figuras con poses llenas de gracia y elegancia, normalmente de damas con sus amantes o de campesinas con sus hijos. La Revolución Francesa le llevó a la ruina económica al perder su posición la nobleza de la que recibía encargos.

Jean-Honoré Fragonard (5 de abril de 1732 – 22 de agosto de 1806) pintor francés. Nació en Grasse (en la región de los Alpes Marítimos), hijo de un sastre especializado en la realización de guantes. Pronto fue enviado a París por su padre, allí demostró tal talento e inclinación hacia el arte que fue llevado ante François Boucher, quien reconoció las dotes del joven e inexperto Fragonard, pero decidió no gastar su tiempo en la formación del joven y a su vez le envió al taller de Chardin. Fragonard estudió durante seis meses bajo la tutela del gran luminista y volvió al taller de Boucher, donde supo adquirir el estilo de su maestra de tal forma que el maestro le confió la realización de réplicas de sus pinturas.

Aunque no era un alumno de la Academia, Fragonard ganó el Premio de Roma en 1752, lo que le permitía su asistencia a Roma subvencionada por la Real Academia de Escultura y Pintura de Francia, con su pintura Jeroboam sacrificando a los ídolos, pero antes de ir a Roma estuvo estudiando durante tres años en el taller de Charles-André van Loo. El año antes de su partida a Roma pintó la obra Cristo lavando los pies de los apóstoles actualmente en la catedral de Grasse.

Ya en 1756 fue a Italia en compañía de Hubert Robert, esta visita fue clave ya que durante su estancia en Roma pudo admirar los románticos jardines, con sus fuentes, templos y terrazas, donde concibió los escenarios que posteriormente plasmaría en sus obras. Sobre su obra influyó también la florida suntuosidad de Giovanni Battista Tiepolo cuya obra tuvo oportunidad de estudiar en Venecia, antes de su regreso a París en 1761.

En 1765 su obra Coreso y Calliroe (Museo del Louvre; un boceto en Madrid, Academia de San Fernando) le aseguró su admisión en la Academia. La obra fue objeto de elogio por parte de Diderot y fue adquirida por el rey, quien la mandó reproducir. Hasta este punto Fragonard había dudado entre temática religiosa, clásica y otros temas en sus obras, pero en este momento la demanda de patrones por parte del rey Luis XV que representasen escenas de amor y placer en la corte, dirigió la temática de las obras de Fragonard hacia las obras con escenas de amor y voluptuosidad con las que el nombre del artista ha sido asociado. Destaca de su estilo la belleza de los colores así como el virtuosismo del trazado fácil de sus obras. Las obras más destacadas incluyen El columpio (Londres, Wallace Collection), El cerrojo, El beso robado, Las bañistas, así como la decoración de las estancias de Mme du Barry y la bailarina Marie Guimard.

La Revolución Francesa significó el final del antiguo régimen, y Fragonard, cercano a los máximos representantes del mismo, dejó París en 1793 y encontró refugio en la casa de su amigo Maubert en Grasse, que decoró con una serie de paneles decorativos conocidos como Roman d'amour de la jeunesse, originalmente pintados para el pabellón de música de Madame du Barry en Louveciennes. Los paneles fueron a parar a J. Pierpont Morgan, quien a su vez los vendió a Henry Clay Frick. Actualmente ocupan las paredes de un hermoso salón de la Frick Collection de Manhattan. Fragonard volvió a París a principios del siglo XIX, donde murió en 1806, prácticamente olvidado.

Durante más de medio siglo fue completamente ignorado, hasta tal punto que Michael Scheißkopf, en su obra Historia del Arte (1873), ni siquiera menciona su nombre. Posteriormente su redescubrimiento le supuso su confirmación entre los maestros de la pintura.

Fragonard cultivó todos los géneros pictóricos: desde el retrato a las escenas familiares, pasando por los paisajes o las escenas galantes. Trató temas históricos y mitológicos.


Obra

   - Jeroboam sacrificando a los ídolos, 1752, École Nationale Supérieure des Beaux-Arts, París. 
   - Cristo lavando los pies de los apóstoles, 1745-1755, catedral de Grasse. 
   - El beso robado, 1759, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York 
   - L'orage (La tormenta), dit aussi La charrette embourbée, hacia 1759, 73 x 97 cm, Museo del Louvre, París. 
   - La gallina ciega, hacia 1760, 114 x 90 cm, Museo de Arte de Toledo, Ohio, Estados Unidos. 
   - Cascatelles de Tivoli (La gran cascada de Tívoli), 1761 - 1762 ?, 73 x 61 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Mercure et Argus, h. 1761 - 1762, 59 x 73 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Les baigneuses (Las bañistas), 1763 - 1764, 64 x 80 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Los jardines de la villa d’Este, 1765 ¿?, Colección Wallace, Londres. 
   - Le grand prêtre Corésus se sacrifie pour sauver Callirhoé (Coreso y Calirroe), 1765, 309 x 400 cm, Museo del Louvre, París; un boceto en Madrid, Academia de San Fernando 
   - Le taureau blanc à l'étable (El toro blanco en el establo), antes de 1765, 72 x 91 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Renaud dans les jardins d'Armide, 72 x 91 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Scène nocturne, dite Le songe du mendiant, h. 1765 - 1768, 74 x 92 cm, Museo del Louvre, París. 
   - L'essaim d'Amours, hacia 1767, 65 x 56 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Los felices azares del columpio (Les hasards heureux de l’escarpolette), o, simplemente, El columpio, 1767, 81 x 65 cm, Colección Wallace, Londres. 
   - Denis Diderot, h. 1769, 82 x 65 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Figure de fantaisie (Retrato del Abbé de Saint-Non), 1769, 80 x 65 cm, Museo del Louvre, París. De este personaje hay otro retrato, de cuerpo entero y «vestido a la española» (según se decía en la época), en el MNAC de Barcelona (legado Cambó). 
   - La Musique, 1769, 80 x 65 cm, Museo del Louvre, París. 
   - L'Étude, h. 1769, 82 x 66 cm, Museo del Louvre, París. 
   - L'Inspiration, h. 1769, 80 x 64 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Marie-Madeleine Guimard (Mademoiselle Guimard), hacia 1769, 82 x 65 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Portrait d'un jeune artiste, h. 1769, 81 x 65, Museo del Louvre, París. 
   - La chemise enlevée (El camisón arrebatado), h. 1770, 35 x 42 cm, Museo del Louvre, París. 
   - El instante deseado o Los amantes felices, h. 1770, colección particular, Suiza. 
   - El beso, h. 1770, Museo del Louvre, París. 
   - La leçon de musique (La lección de música), hacia 1770-1772, 109 x 121 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Seis escenas de amor (1770-1773) 
   - La Poursuite (La persecución) 
   - La Surprise o La Rencontre 
   - L'Amant couronné 
   - La Lettre d'amour 
   - L'Abandonnée 
   - L'Amour triomphant 
   - Le colin-maillard, antes de 1773, 38 x 47 cm, Museo del Louvre, París. 
   - L'Adoration des bergers (La adoración de los pastores), h. 1775, 73 x 93 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Muchacha jugando con su perro en la cama, hacia 1775, Alte Pinakothek, Múnich. 
   - Les curieuses, hacia 1775 - 1780, 16 x 13 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Fiesta en un parque, en Saint-Cloud, 1775 - 1780, Banco de Francia, París. 
   - Le Songe d'amour du guerrier, 62 x 51 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Le verrou (La cerradura o El cerrojo), h. 1777, 74 x 94 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Le feu aux poudres (Fuego a la pólvora), antes de 1778, 37 x 45 cm, Museo del Louvre, París. 
   - Le voeu à l'Amour (El juramento al amor), 1780 - 1785, 24 x 33 cm, Museo del Louvre, París. 

Cuatro alegorías del amor: 

   - L'Amour en sentinelle 
   - L'Amour folie 
   - L'Amour poursuivant une colombe 
   - L'Amour assassin 

Hay pinturas de Fragonard en palilleros de cerámica, colección privada. Hay otras cuatro obras destacables en la colección Wallace: La fuente del amor, La institutriz, Una mujer grabando su nombre en un árbol (usualmente conocida como Le Chiffre d'amour) y El niño rubio. Otras obras se encuentran en el museo de Lille, Besançon, Ruan, Tours, Nantes, Avignon, Amiens, Grenoble, Nancy, Orleans, Marseille, etc, así como en Chantilly. También se pueden encontrar obras de Fragonard en colecciones privadas como la de la familia Rothschild en Londres y París. El Museo Thyssen-Bornemisza posee una versión juvenil de El Columpio, muy distinta a la famosa de Londres. La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza posee una efigie femenina.

Espero que os guste el trabajo recopilatorio dedicado a este pintor extranjero, y en lo posible contribuya en su divulgación.







Algunas obras



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Jean-Honoré Fragonard - Inspiración (autorretrato), 1769



Fragonard en el Museo Thyssen

Jean-Honoré Fragonard (Grasse, 1732 - París, 1806) Nació en Grasse y en 1738 se trasladó a París, donde, por consejo de François Boucher, comenzó su aprendizaje con Chardin. Al poco tiempo Fragonard entró en el estudio de Boucher y, en 1752, a pesar de que no era alumno de la Academia, se le permitió concursar en el Prix de Roma, que ganó con la obra Jerobán ofreciendo sacrificios a los ídolos, en París, en la École Nationale Superieure des Beaux-Arts. En 1753 ingresó en la École Royale des Elèves Protéges, donde permaneció hasta 1756, año en el que viaja a Roma. Durante su estancia en Italia conoció al pintor Hubert Robert, y al abate Saint-Non, con quienes visitó Nápoles, Bolonia, Venecia y Génova, itinerario que Fragonard documentó realizando numerosos dibujos, muchos de los cuales se conservan en Londres en el British Museum

A. partir de 1761 se encuentra de nuevo en París, donde durante los años siguientes trabajó realizando encargos para coleccionistas y marchantes. En 1765 Fragonard entró en la Academie Royale, para cuyo ingreso pintó Coreso y Calírroe, del Musée du Louvre. Además de cuadros de caballete, el artista también ejecutó para los palacios de la alta sociedad francesa decoraciones, de las cuales sólo ha llegado intacta hasta nuestros días Los progresos del amor, ejecutada, por encargo de la condesa du Barry, para el pabellón del castillo de Louveciennes, hoy conservada en la Frick Collection de Nueva York. En general Fragonard prefirió las pinturas galantes que los clientes privados demandaban, como el famoso Columpio, de The Wallace Collection de Londres, realizada para el barón de Saint-Julien; por este motivo apenas tuvo presencia en las exposiciones del Salon durante los años siguientes. Con la llegada de la Revolución en 1789 Fragonard abandonó París. A su regreso, en 1792, el artista se encontró sin protectores ni clientela. Murió en París, en 1806 


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El columpio, c. 1750-1752. Óleo sobre lienzo, 120 x 94,5 cm. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Obra de Jean-Honoré Fragonard.

Este lienzo es pareja de la pintura conservada en el Toledo Museum of Art titulada La gallinita ciega (Le Colin-Maillard) . Ambos pertenecieron a la colección de barón de Saint-Julien, en París, en cuya almoneda fueron vendidos, en 1784, por quinientas libras. Según parece, las pinturas fueron adquiridas por un marchante, Le Brun, y aparecieron nuevamente en el mercado dos años más tarde, en la almoneda de otro coleccionista, Morel, donde un dealer llamado Joubert abonó por la pareja de lienzos 852 libras; el siguiente propietario que conocemos fue el conde de Sinéty. Más tarde, ambas telas se encuentran en la colección del barón Nathaniel de Rothschild, en Viena, y luego en la del barón Maurice de Rothschild en Pregny .Tras su paso por esta última colección la pareja de pinturas se separó en el comercio de arte americano. Allí, El columpio fue adquirido, en 1956, por el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza para su colección en Villa Favorita y La gallinita ciega pasó a ser propiedad de Edward Drummond, que en 1954 la donó al Toledo Museum of Art. El columpio ha figurado en los catálogos de la Colección desde la publicación de 1958 a cargo de Rudolf J. Heinemann.

Las dos pinturas aparecieron en la almoneda de la colección de Saint-Julien con unas dimensiones mayores a las que actualmente presentan y que se aproximaban bastante a las de la venta de la colección Morel. Este detalle llevó a Georges Wildenstein a considerar la posibilidad, hoy abandonada, de que existieran dos parejas distintas con los mismos asuntos. La diferencia de medidas ha tratado de explicarse por un error en el catálogo de la almoneda de Saint-Julien, pero también se ha contemplado la posibilidad de que ambas composiciones hubieran sido mutiladas en la zona superior, intervención que pudo suceder entre 1784 y 1786. El objetivo de esta reducción hubiera sido transformar en pinturas de caballete dos paneles decorativos, como sugirió Sutton. La pareja, en un formato más vertical, fue grabada por Jacques- Firmin Beauvarlet, en cuyas estampas se aprecia un desarrollo mayor de las ramas, hojas, troncos y espesura de los árboles, así como del celaje.

El columpio se ha fechado en una etapa temprana de la carrera del artista, antes de su primer viaje a Italia. En este periodo Fragonard entra como aprendiz en el taller de Boucher, participa en 1752 en el concurso para el Prix de Roma y pasa tres años en la célebre École Royale des Elèves Protégés , dirigida por Van Loo, a la que accede en 1753 y que deja para trasladarse a Roma, donde está entre 1756 y 1761. En ese momento se produce un cambio sustancial en su estilo, que empezó a acusar un decorativismo mayor. El óleo del Museo, pese a la juventud del artista, contiene ingredientes con los que años más tarde alcanzaría el éxito y la popularidad, como son el tema y el enfoque circunscrito, en este caso, al juego de unos niños en el bosque. El entorno que Fragonard ha elegido para estos cuatro personajes es una arboleda frondosa cuya vegetación lo llena y lo cubre todo. El amor y el interés por la naturaleza, con la que el pintor invade el espacio de sus composiciones, captada con una vigorosa personalidad, llegó a su obra un poco más tarde, en sus dibujos italianos. En El columpio , las figuras, los movimientos y los gestos, así como el color y la forma de aplicarlos, crean una imagen cargada de vitalidad, donde la niña que se balancea con ímpetu en el aire es un modelo precioso de dinamismo por el juego de diagonales. Su energía se extiende de un modo muy natural al joven que mira con perplejidad a la muchacha, así como a los dos niños que protege con su cuerpo. La pincelada es fluida y los colores acusan una luminosidad típica del pintor. En esta tela se ha visto un buen precedente para una de sus obras más célebres: El columpio de la colección Wallace de Londres, que perteneció, como nuestra obra, al barón de Saint-Julien y que se fecha casi a finales de la década de 1760. 


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Retrato de joven dama, c. 1770-1772. Óleo sobre lienzo, 63 x 53 cm. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en depósito en el Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid. Obra de Jean-Honoré Fragonard.

Siempre se ha dicho que el siglo de Luis XV se encarna típicamente en el arte de Boucher y Fragonard. Boucher era pintor oficial del rey. Fragonard, una generación más joven, vivió hasta conocer la época de Napoleón. Se formó con Chardin, Boucher y Carle van Loo, trabajó durante cinco años en Italia y desarrolló un arte muy versátil; ejecutó algunos cuadros académicos de historia en sus años juveniles, escenas pastorales y de género al estilo de Boucher, paisajes, cuadros de figuras, escenas galantes, de la vida familiar y de tipo intimista, decoraciones de grandes dimensiones para Mme. du Barry y otras personas, y algunos retratos. Tan variados como sus temas son sus fuentes de inspiración y sus recursos técnicos. Sus maestros, la tradición de los precursores de los rubenistas franceses, Rembrandt, Rubens y los maestros holandeses, contribuyeron a la formación de su expresión artística.

Su contribución más brillante y personal a la historia de la pintura francesa son sus cuadros de figura de medio cuerpo y el brío con que maneja la técnica; todo ello se pone de manifiesto en este delicioso Retrato de joven dama. El núcleo de estos cuadros de figura está compuesto por un grupo de catorce hombres y mujeres pintado entre 1767 y 1772 (ocho de los cuales se conservan en el Louvre; los demás están dispersos). No cabe duda de que se ejecutaron del natural, aunque sólo unos cuantos se han podido identificar con personajes conocidos. Sin embargo todos ellos tienen el aspecto de ser figuras de invención y no retratos de encargo.

El Retrato de joven dama seguramente representa a una modelo específica, pero tiene la frescura de una figura de género. El personaje aparece en una postura relajada y ágil, exenta de toda rigidez, sentada en una silla verde. El rostro y el escote están pintados en tonos luminosos, brillantes, levemente sombreados por la izquierda mediante un resplandor rojizo y una zona azulada mínimamente más fría. Se han subrayado los ojos y la boca. La piel contrasta con la tonalidad más apagada del resto. Como sucede siempre con Fragonard, la pincelada, viva y transparente, resulta visible, más densa en las tonalidades carnosas, más escueta en las zonas circundantes. El resultado de esta postura tan natural y de la frescura del tratamiento es la presencia espontánea de la figura. La magistral utilización de luces y sombras conduce en último término tanto a Rubens como a Rembrandt.

El retrato de esta joven es algo más pequeño y menos dinámico en su frontalidad que la serie de catorce cuadros de figura, pero no cabe duda de que, por su tipo y tratamiento, pertenece a la misma época; Wildenstein lo fecha en 1772, Cuzin en «¿1770-1772?», Rosenberg hacia 1772. Su ejecución se parece concretamente al retrato de Guimard del grupo más numeroso (Louvre). También tiene semejanzas con varios retratos de menores dimensiones de niñas y jóvenes de la misma época, como por ejemplo Mujer leyendo una carta, colección particular, y Mujer escribiendo una carta, Cincinnati; pero la apacible postura y la ausencia de acción o de atributos, como una carta o un perro, convierten esta obra en un ejemplo particularmente sereno del arte de Fragonard.

El cuadro comparte su procedencia con otra imagen del mismo tamaño que representa a una joven de medio cuerpo, con la cabeza inclinada. En consonancia con una práctica muy antigua y divulgada, es probable que ambas obras se concibieran como pareja de figuras comparables con las mismas proporciones internas pero posturas ligeramente contrastadas. En el lienzo que aquí comentamos, la joven se ve ligeramente desde la izquierda, en tanto que la de la obra que hace pareja se la ve un poco desde la derecha y tiene la cabeza inclinada, lo que le confiere un aspecto más pensativo. Aparte de esta complementariedad, las dos obras no suponen una dualidad de tipo o expresión. Las dos cabezas se han identificado en ocasiones con famosas actrices de aquella época: ésta con Mlle. Duthé, una famosa bailarina de la Ópera de París, o incluso con Mlle. Colombe (una actriz a la que el pintor no conoció hasta 1777), y la pareja con Mlle. Guimard, la bailarina más famosa, pero estas identificaciones no resultan convincentes.



Otras obras


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Jean-Claude Richard, l'abbé de Saint-Non, vestido a la española, hacia 1769. Óleo sobre lienzo, 93,8 × 73,8. Obra de Jean-Honore Fragonard. Actualmente se expone en el Museu Nacional d'Art de Catalunya como parte del legado de obras de arte del político y coleccionista Francisco Cambó.

Jean-Claude Richard, con pose arrogante, está sentado al lado de una fuente donde bebe su caballo. Viste «a la española», una expresión que en el siglo XVIII francés se utilizaba para designar una indumentaria pintoresca o de fantasía, y sin relación alguna con la moda española de aquella época. En realidad, la vestimenta «a la española» se inspiraba en la moda francesa del tiempo de Enrique IV y Luis XIII.

El cuadro es una obra de juventud, que el artista pintó durante un viaje a Italia, acompañado de su mecenas y amigo Jean-Claude, abad de Saint-Non. Fragonard fue uno de los últimos representantes del arte rococó, y esta obra muestra su estilo más propio: toques de materia ligera conocidos como «el virtuosismo de la rapidez».


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El columpio. 1767. Óleo sobre lienzo, 81 x 64,2 cm. The Wallace Collection, Londres. Obra de Jean-Honoré Fragonard.

Los felices azares del columpio (en francés, Les hasards heureux de l’escarpolette), o, simplemente, El columpio (L'Escarpolette), también conocido en inglés como The Swing, es un cuadro del artista rococó francés Jean Honoré Fragonard, realizado en 1767. Es una pintura al óleo sobre lienzo con unas dimensiones de 81 centímetros de alto por 65 cm. de ancho. Se conserva en la Colección Wallace de Londres (Reino Unido).

Un rico barón encargó este cuadro a Fragonard, como homenaje a su amante. Se cuenta que inicialmente el encargo era para François Boucher, quien lo rechazó por su atrevimiento. Se ha convertido en el símbolo de toda una época, el Rococó, por su refinamiento y sensualidad.

Representa una escena galante en un ambiente idílico. Una joven se balancea en el columpio que empuja un hombre mayor (seguramente su marido) mientras que abajo, a la izquierda, aparece un joven que mira debajo de su falda. El marido queda relegado a la sombra, mientras que el joven (amante de la mujer) luce en primer plano, entre vegetación y flores.

El adulterio, un pecado duramente criticado en las clases proletarias, era aceptado como algo natural en las clases altas. En la aristocracia del siglo XVIII eran muy comunes las bodas por interés, concertadas para aliar sagas familiares y concentrar poder y riqueza. Las parejas nobles asumían el objetivo sólo material de sus matrimonios, y tras asegurar la descendencia, muchas solían vivir su sexualidad por separado.

El joven se encuentra tumbado a los pies de una escultura de Cupido. Dicha figura esconde una pista: pide silencio con un dedo en sus labios, lo que alude a un secreto. El amante muestra una expresión de arrebato, como si hubiese recibido una revelación, de carácter en este caso puramente terrenal. La muchacha le corresponde mirándole fijamente.1

Se ha captado el momento del máximo balanceo del columpio, pues un instante después éste volverá hacia atrás, hacia el hombre de mayor edad, representando así «un segundo de arrebatamiento erótico, tan voluptuoso y frágil como el Rococó mismo».


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La gallina ciega, hacia 1760, 114 x 90 cm, Museo de Arte de Toledo, Ohio. USA. Obra de Jean-Honoré Fragonard.

Fragonard retrata aquí el juego de la gallina ciega, pero es cuadro lleno de equívocos. Por un lado, la joven con la venda en los ojos está mirando subrepticiamente por debajo de ella, de manera que más que jugar en serio, parece ser un pretexto para dar lugar a la seducción. Por otro lado, ambos personajes están vestidos de pastores, aunque bien pudieran ser nobles o burgueses disfrazados como tales. En cuanto al paisaje, parece un bosquecillo, pero igualmente pudiera ser un escenario de teatro. De esta manera parecen abolirse los límites entre realidad y ficción, verdad y mentira.

Otro cuadro con el mismo título, La gallina ciega, es un óleo sobre lienzo pintado por Francisco de Goya en 1788, y que se encuentra en el Museo del Prado.


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El beso robado, c. 1790. Óleo sobre lienzo, 45 x 55 cm. , Museo del Hermitage de San Petersburgo, Rusia. Obra de Jean-Honoré Fragonard.

Perteneciente a su época final, Fragonard realizó este lienzo dentro de una serie dedicada a los besos,1 tema agradable a la nobleza francesa de tiempos de Luis XVI. Posiblemente se imbuyó de la influencia de los pintores holandeses del siglo XVII,2 contemplados en una gira europea realizada poco antes de esta etapa.

Se representa a una joven sorprendida por un admirador que la besa en un gabinete, sala íntima de las casas palaciegas de la época. Detrás de la puerta entreabierta se percibe a varias mujeres ajenas a la sorprendente visita del amante.

El mismo autor tiene otra obra con el mismo nombre de 1761.


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Marie-Madeleine Guimard. 1769. Óleo sobre lienzo, 82 x 65 cm. Museo del Louvre. París. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Céphale et Procris. 1775. Óleo sobre lienzo, 78 × 178 cm. Musée des Beaux Arts d'Angers. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Rinaldo en los jardines de Armida. 1763. Óleo sobre lienzo, 72 × 90 cm. Museo del Louvre. Paris. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Las bañistas. 1775. Óleo sobre lienzo, 64 x 80 cm. Museo del Louvre. París. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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El cerrojo. 1778. Óleo sobre lienzo, 73 x 93 cm. Museo del Louvre. París. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Un beso ganó. 1806. Óleo sobre lienzo, 47 x 60 cm. Hermitage. San Petersburgo. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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La lectora, c. 1770–1772. National Gallery de Washington. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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La carta de amor, 1770, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Muchacha con perro. 1765-1772. Óleo sobre lienzo, 89 × 70 cm, Pinacoteca Antigua de Múnich. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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El encuentro secreto, 1771, Colección Frick, Nueva York. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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El amante coronado, 1771–73, Colección Frick, Nueva York. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Denis Diderot, 1769, Louvre, París. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Retrato de François-Henri d'Harcourt, c. 1769. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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El certamen musical, 1754–55, Colección Wallace, Londres. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Primera lección de equitación, c. 1778, Museo Nacional de Varsovia. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Winter, 1755. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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The Swing, c. 1775-80. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Landscape with Shepherds and Flock of Sheep, c. 1764. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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El sacrificio de Caliroe, c. 1765. Obra de Jean-Honoré Fragonard


 27jean_honor_fragonard_french_the_fountain_of_love 

French - The Fountain of Love, c. 1785. Obra de Jean-Honoré Fragonard


 28fragonard_jean_honor_the_joys_of_motherhood_google_art_project 

The Joys of Motherhood, c. 1752. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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Young Woman, c. 1769. Obra de Jean-Honoré Fragonard


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An organ grinder (a woman of savoy), 1785. Obra de Jean-Honoré Fragonard



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Monumento de Jean-Honoré Fragonard, Boulevard du Jeu de Ballon à Grasse



Pues esto es todo amigos, espero que os haya gustado este trabajo recopilatorio dedicado al pintor francés Jean Honore Fragonard (1732-1806). Su actividad de produjo en el periodo rococó, fue uno de los artistas favoritos de la corte de Luis XV y Luis XVI por sus escenas amorosas de delicados colores, situadas a menudo en járdines. Al principio de su carrera desarrolló un estilo acorde con la temática religiosa e histórica. Sin embargo, después de 1765 siguió el estilo rococó, que entonces estaba de moda en Francia. Tuvo como discípula y colaboradora a la pintora Marguerite Gérard.



Fuentes y agradecimientos: es.wikipedia.org, artcyclopedia.com, museothyssen.org, wga.hu, epdlp.com, pintura.aut.org, worldart.sjsu.edu, artecreha.com, mujerespintoras.blogspot.com, picassomio.es, arts-graphiques.louvre.fr y otras de Internet
Fuente
http://www.foroxerbar.com

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